Se trata de una tarea fundamental para mejorar el funcionamiento de los mismos y prepararlos para la fuerte demanda del verano.
El filtrado es esencial porque atrapa la suciedad más pequeña, dejando el agua transparente y lista para ser desinfectada de forma segura, para luego ser impulsada a cada hogar.
Los trabajos incluyeron la reposición de 28 toneladas de arena silícea en los filtros rápidos de las plantas. Este material cumple un rol fundamental en el proceso de potabilización, ya que permite retener las partículas presentes en el agua y reducir su turbiedad.
Estas tareas forman parte del plan de mantenimiento constante para asegurar el buen funcionamiento de los sistemas de producción de agua potable ante el aumento de la demanda durante el verano.
