Ella es Verónica Sosa, vecina de Sierra Colorada. Tiene dos hijos: Amira de 12 años y Gino de 10, quien, al igual que su mamá, padece una enfermedad crónica respiratoria que los obliga a estar en tratamiento de por vida. Hace unos días recibieron la mejor noticia: habían sido beneficiados con una vivienda recuperada por el Estado Provincial.