Los controles, dispuestos en el ingreso a una fiesta electrónica, fueron encabezados por personal especializado de la Delegación de Toxicomanía junto a efectivos policiales de prevención y apuntaron a frenar el ingreso y consumo de sustancias ilícitas en eventos masivos concurridos principalmente por jóvenes.
El procedimiento se desarrolló durante distintas actividades nocturnas que reunieron a cientos de personas en la ciudad. Allí, los efectivos realizaron controles estratégicos en accesos y sectores internos de los predios donde se desarrollaban las fiestas electrónicas. El trabajo incluyó inspecciones preventivas y recorridas permanentes para detectar maniobras vinculadas al consumo y distribución de drogas.
Como resultado del operativo, los policías secuestraron anfetaminas, metanfetaminas, cocaína y marihuana. Según estimaciones oficiales, el valor total de las sustancias retiradas de circulación ronda el millón de pesos. Gran parte de la droga hallada estaba fraccionada y preparada para ser consumida durante la noche.
Además, las actuaciones alcanzaron a unas 20 personas, en su mayoría jóvenes y adultos de distintas localidades del Alto Valle, quienes quedaron vinculfos en causas federales por infracción a la Ley 23.737. En todos los casos intervino el fiscal Matías Zanona, que dispuso las diligencias correspondientes y el secuestro de los estupefacientes.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron que este tipo de controles que se realizan desde hace tiempo en eventos masivos y buscan desalentar el consumo de drogas sintéticas, una problemática que creció en los últimos años en fiestas electrónicas y reuniones nocturnas de gran convocatoria.
Los operativos se llevaron adelante mediante un trabajo coordinado entre áreas especializadas de la Policía, la Senac y la Justicia Federal. Esa articulación permitió actuar rápidamente y reforzar la presencia preventiva en lugares donde suelen concentrarse miles de personas durante los fines de semana.