Existen víboras, arañas y alacranes, que con sólo una picadura pueden poner en riesgo la vida de las personas, es decir tienen importancia médico-toxicológico.
En Río Negro, hay que tener especial cuidado con la “viuda negra” que es extradomiciliaria y sobre todo la llamada “araña de los rincones o de los cuadros” mayormente intradomiciliaria, cuyas picaduras provocaron casos mortales de los últimos años.
Otra especie de importancia es el Escorpión (alacrán), existen algunos de importancia médica, cuyo veneno puede provocar cuadros graves, y otros que no representan riesgo significativo para la salud, aunque su picadura puede ser dolorosa o molesta.
Los escorpiones son de hábitos nocturnos que se refugian en grietas, escombros, leña, calzados y viviendas. En Argentina, las especies de mayor importancia sanitaria pertenecen al género Tityus. Si bien estos no se encuentran en la provincia de Río Negro, podrían ingresar a través del transporte de cargas o vehículos provenientes de zonas donde su presencia es frecuente como el norte y centro del país. Por lo general se encuentran en ámbitos urbanos y en estrecho contacto con personas, tanto en el domicilio como en los alrededores.
Ante una picadura se debe asistir al Centro de Salud más cercano. Existen formas de reconocer si el arácnido es de importancia medica, para ello se le puede sacar una foto, o capturarlo solo bajo estrictos recaudo, evitando la manipulación directa.

Los accidentes por mordedura de serpientes venenosas también son eventos potencialmente graves y letales. Se trata de intoxicaciones agudas, y constituyen una emergencia médica. Pueden ocurrir desde muy temprana edad, ya que los niños desconocen el peligro de jugar con una víbora, se sienten atraídos y su manipulación deriva en mordeduras generalmente en manos y/o pies.
Es de utilidad tomarle una foto al ejemplar si es posible para su reconocimiento.
Se recurre a la consulta bastante más rápidamente que en los casos de picaduras de arañas, ya que la mordedura se detecta en el momento que ocurre, es claramente apreciable y el accidente no pasa desapercibido, como puede ocurrir con el araneismo, que suele determinar la consulta 10 o 12 horas después de ocurrida, cuando empieza el dolor muy fuerte y otros síntomas, que se revierten con la aplicación del antiveneno específico.
Los antivenenos que se producen en mayores volúmenes en el mundo son los antiofídicos (para tratar envenenamientos por serpientes), los antiescorpiónicos (para tratar el envenenamiento por alacranes) y los antiaraneicos (para tratar los envenenamientos por arañas).